Ágil, curiosa y siempre en movimiento, la ardilla roja euroasiática es una habitante habitual de bosques, parques y jardines en gran parte de Europa y Asia.
En España, todavía puede verse en áreas arboladas de la península y en muchas zonas rurales.
Construye su nido en lo alto de las ramas, usando ramitas para formar una cúpula de unos 25 a 30 centímetros de ancho.
La hembra que observamos recolecta musgo, corteza, hojas y hierba para recubrirlo, creando así un refugio cálido y bien aislado.
