Pocas criaturas evocan tanta magia invernal como los renos, también llamados caribúes.
En Laponia, donde su número supera al de las personas, estos animales recorren libremente bosques y tundras que parecen sacados de un cuento.
Y hablando de cuentos, en España muchos recordamos a Rodolfo, el reno de la nariz roja, creado por Robert L. May, cuya historia ha acompañado a generaciones y sigue despertando sonrisas cada diciembre.
