Cada primavera, el parque East Lake Cherry Blossom de Wuhan, en China, se transforma en un paisaje rosado que atrae a miles de visitantes.
Más de diez mil cerezos cubren las laderas alrededor del lago y crean un ambiente casi irreal cuando el viento mueve los pétalos.
A pesar de que la floración suele durar apenas dos semanas, el contraste entre los tonos suaves de las flores y el agua tranquila convierte este lugar en uno de los escenarios más fotografiados de China.
