El puente colgante de Logan Creek en el West Coast Trail, Canadá, es uno de esos pasos que convierten una travesía costera en una aventura memorable.
Sustituyó a un cruce más rudimentario y hoy se integra en el bosque lluvioso como una pasarela aérea que regala vistas al cauce y al océano cercano.
Su instalación en un entorno remoto exigió transportar piezas por aire y trabajar en ventanas de buen tiempo, lo que añade una historia de ingeniería a la experiencia del senderista.
Solo se accede caminando por el West Coast Trail, lo que preserva su carácter de joya escondida entre brumas, acantilados y mareas.
