En el Observatorio Astronómico de Izaña, en Tenerife, España, la Vía Láctea y los meteoros de las Perseidas dibujan un espectáculo que transforma la noche en un escenario vivo.
Sobre el Teide, el cielo se muestra con una claridad excepcional gracias a la altitud y la pureza del aire, convirtiendo este lugar en uno de los mejores puntos de observación del mundo.
