Desde la superficie de la Luna, la Tierra aparece como una fina media luna brillante suspendida en la oscuridad, una imagen que invierte por completo nuestra perspectiva habitual.

Este paisaje, marcado por cráteres formados durante miles de millones de años, conserva la memoria del origen del sistema solar.

El veinte de julio se celebra el Día Internacional de la Luna, en recuerdo del alunizaje del Apolo 11 en 1969, una fecha clave en la exploración humana.