Hay paisajes famosos y hay paisajes que se convierten en leyenda.
Monument Valley, en la frontera entre Arizona y Utah, dentro de la Nación Navajo, en Estados Unidos, pertenece a esa segunda categoría.
Sus gigantescas torres de arenisca roja —algunas superan los 300 metros de altura sobre el valle— no son simples formaciones geológicas: para el pueblo navajo, las icónicas Mitten Buttes son las manos de un gigante dispersadas por la tierra tras una gran batalla.
