El oso pardo es uno de los grandes símbolos de la naturaleza salvaje.

En Alaska (Estados Unidos), especialmente en el Parque Nacional y Reserva Katmai, es común ver a estos imponentes animales en libertad.

Los más jóvenes suelen “jugar a pelear” para ganar fuerza, aprender habilidades de supervivencia y estrechar lazos con otros osos.

A pesar de su tamaño —pueden llegar a pesar más de 400 kilos—, corren a más de 55 km/h, superando con facilidad a cualquier persona.