Si “Frozen” cambiara el hielo por arena, el resultado se parecería al Parque Nacional de White Sands, en Nuevo México, Estados Unidos: un mar de dunas blancas que engañan a la vista y permanecen frescas incluso en pleno verano.
Este lugar fue declarado monumento nacional en 1933 para proteger un fenómeno geológico excepcional: el mayor campo de dunas de yeso del mundo, formado durante miles de años a partir de cristales descompuestos.
