En la imagen de hoy admiramos el Salar de Uyuni, en Bolivia, un enorme desierto de sal con una luz deslumbrante y un horizonte que parece infinito.
Es el salar más grande del mundo con un manto blanco que recuerda a un mar sólido y un cielo cercano.
Su extensión abarca miles de kilómetros cuadrados y crea una sensación de vacío sereno que invita a contemplar y a fotografiar.
