El inicio de la Semana Santa marca un cambio sutil en la atmósfera.
Las ciudades españolas empiezan a mostrar un ritmo diferente y el visitante percibe esa mezcla de expectación y tradición que caracteriza estos días.
La imagen de la Catedral de Sevilla sirve como puerta de entrada a un patrimonio que combina historia, arte y una forma única de vivir la cultura.
