El castor europeo es una de las especies más singulares de la fauna alemana.
Deja una huella inconfundible en ríos y humedales mediante árboles roídos y diques construidos con ramas y barro.
Es famoso por sus incisivos anaranjados, reforzados con hierro, que crecen sin parar y le permiten talar árboles con gran precisión.
Sus presas crean lagunas que benefician a aves, anfibios y peces, por lo que se le considera un verdadero ingeniero del ecosistema.
