Las praderas de Mongolia son uno de los pastizales templados más extensos e intactos del planeta.
Se extienden a lo largo de millones de hectáreas de estepa y son el hogar de especies tan singulares como la gacela mongola o el esquivo leopardo de las nieves.
Además, sustentan a unas 200.000 familias de pastores nómadas que, desde hace siglos, viven en armonía con el entorno.
