Imagine 55 kilómetros cuadrados de naturaleza abierta, con vida salvaje en movimiento y un ciervo mostrando con orgullo su corona de astas.

En 1909, el matrimonio formado por Anton Kröller y Helene Kröller-Müller comenzó a crear una finca privada en Gelderland, Países Bajos.

Su sueño era unir arte y naturaleza.

Así nació el Parque Nacional De Hoge Veluwe, donde esculturas y paisajes se funden en perfecta armonía.

Entre sus obras destacan “Three Upright Motives”, del británico Henry Moore, y el banco de piedra “President Steyn”, del arquitecto belga Henry van de Velde.