La garza blanca grande es una de las aves más elegantes de los humedales.
Destaca por su plumaje completamente blanco, su largo cuello y su vuelo pausado.
Puede permanecer inmóvil durante minutos mientras espera a su presa, una curiosidad que la convierte en una experta cazadora.
A finales del siglo XIX estuvo al borde de la desaparición, pero su protección la transformó en un símbolo internacional de conservación de la naturaleza.
