Cada 23 de abril, Sant Jordi transforma las calles en un escaparate de libros y rosas.

En Cataluña, autores y lectores se encuentran al aire libre mientras las librerías salen a la calle, creando una celebración cultural única que mezcla tradición y vida cotidiana.

El gesto de regalar una rosa tiene su origen medieval y se vinculó más tarde al intercambio de libros.