En la madrugada del 6 de enero, Sevilla se viste de sueños.

La corona que brilla en la plaza recuerda a Melchor, Gaspar y Baltasar, los tres viajeros de Oriente que siguieron la estrella hasta Belén.

Sus nombres evocan misterio y esperanza, y cada año regresan para llenar de ilusión los corazones.