Desde hace más de 5.000 años, el burro acompaña al ser humano de forma constante y silenciosa.
Con motivo del Día Mundial del Burro, merece la pena observar con más atención a un animal a menudo subestimado.
Mucho más que un simple animal de carga, destaca por su carácter social y su notable memoria.
En la imagen, una burra sarda junto a su cría refleja los fuertes vínculos de la especie, capaz de reconocer a individuos conocidos y mantener una clara cohesión grupal.
