En medio del exuberante dosel de eucaliptos del Parque Nacional Great Otway, los koalas se muestran como centinelas soñolientos del alma salvaje de Australia.

Estos marsupiales están más emparentados con los wombats y se reconocen al instante por sus cuerpos robustos sin cola, sus orejas esponjosas y sus narices negras y aterciopeladas.