En los Islotes de Pig Keys, en Honduras, el amanecer transforma el agua en un espejo donde las raíces aéreas del mangle rojo emergen retorcidas y solemnes, como si sostuvieran el mundo entre sus brazos.
En los Islotes de Pig Keys, en Honduras, el amanecer transforma el agua en un espejo donde las raíces aéreas del mangle rojo emergen retorcidas y solemnes, como si sostuvieran el mundo entre sus brazos.