Desde el siglo XIII, el Palacio Real de Fez, conocido como Dar al-Makhzen, ha sido uno de los principales símbolos de la monarquía marroquí.

Situado en la zona de Fez el-Jdid, la ciudad real fundada en el siglo XIII, este extenso recinto amurallado alberga jardines, patios, mezquitas y residencias que el rey de Marruecos sigue utilizando en la actualidad.