En el norte de Italia, escondido en el valle de Val di Funes, se encuentra Santa Maddalena, un pueblo de postal en pleno Tirol del Sur.
Su famoso campanario destaca frente a los Dolomitas, una cadena montañosa declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y que deben su nombre al geólogo francés Déodat de Dolomieu.
Al atardecer, estas montañas se tiñen de rosa en un fenómeno natural conocido como enrosadira.
