En el corazón de Nueva Zelanda, las esculturas maoríes del lago Taupō sorprenden por su belleza y significado.

Talladas en los acantilados de la bahía de Mine Bay por el artista Matahi Whakataka-Brightwell, estas figuras monumentales —de hasta 14 metros de altura— rinden homenaje a Ngātoroirangi, un ancestro y guía espiritual del pueblo maorí.

Solo se pueden visitar en barco o kayak, lo que añade un toque de aventura al viaje.