A medida que se acerca la Navidad, las lámparas en forma de estrella llenan balcones, escaparates y mercadillos navideños como en la Plaza Mayor de Madrid.

Su luz atraviesa las largas noches de invierno y envuelve calles y hogares en alegría, color y una cálida sensación de unión.

Detrás de estas decoraciones, sin embargo, hay una historia tan brillante como ellas.