Los manantiales de agua dulce de Crystal River en Florida, Estados Unidos, crean un entorno cálido y transparente que atrae a numerosos manatíes jóvenes en su búsqueda de calma y seguridad.

En estas aguas claras encuentran un espacio estable que mantiene una temperatura adecuada durante los meses fríos y les permite descansar sin esfuerzo.

La quietud del lugar hace que cualquier movimiento resulte agradable de observar.