Ver Venecia desde arriba es hipnotizante, pero la verdadera magia de esta joya italiana se encuentra dentro de sus muros y canales.

Fundada en el siglo V sobre un conjunto de islas de la Laguna de Venecia, la ciudad surgió de los pantanos y se convirtió en una potencia marítima.

En la Edad Media, evolucionó hasta convertirse en un importante centro de comercio entre Europa y Oriente, lo que alimentó una gran riqueza y un notable crecimiento cultural.

La grandeza de la ciudad se refleja en sus palacios góticos, su arte renacentista y monumentos como la basílica de San Marcos, el Palacio Ducal y el puente de Rialto.